Tú dejaste Tu trono y corona por mí

Para mí, una de las cosas más hermosas de esta época del año es la abundancia de cánticos que han sido escritos recordando aquel evento trascendental que dividió la historia de la humanidad, el nacimiento del Hijo de Dios, el Verbo hecho carne, la promesa anhelada, ¡Emanuel! Dios con nosotros (Mateo 1:23). Es muy difícil, por lo menos de este lado del mundo, no tener en mente himnos como “Al mundo paz” o “Noche de paz” cuando pensamos en la Navidad.

Uno de mis himnos favoritos, que se canta en muchas de nuestras congregaciones durante la Navidad es, “Tú dejaste Tu trono y corona por mí”, de autoría de Emely S. Elliot y en este artículo quisiera que estemos analizando sus hermosas letras y alabando al Señor en nuestros corazones.

Tú dejaste Tu trono y corona por mí
al venir a Belén a nacer;
mas a ti no fue dado el entrar en mesón,
y en pesebre te hicieron nacer.

Las figuras que decoran los árboles de Navidad recrean ese evento de manera muy bonita, todo limpio, los animales sonrientes y quietos, hacen parecer todo perfecto, pero no fue así. ¿Te imaginas a un bebé recién nacido en un establo lleno de animales sucios y ruidosos y acostado en un recipiente donde los animales comen? Así nació el Mesía prometido. El Rey de todo el universo, dueño de todo lo que existe, vino a este mundo en una condición muy humilde, no nació ni siquiera en un lugar sencillo que José y María pudieran pagar (Lucas 2:7) Él se despojó y se humilló a Sí mismo (Filipenses 2:5-11) por amor a nosotros. Él merecía ser recibido en un palacio y ser adorado por todos los hombres, pero le plugo nacer en la condición más humilde posible, vulnerable y sencilla.

Alabanzas celestes los ángeles dan
en que rinden al Verbo loor,
mas humilde viniste a la tierra Señor
a dar vida al más vil pecador

Siempre que en la Biblia se habla del trono de Dios y de Su majestad, habla de cómo los ángeles rinden alabanzas al Dios trino. Jesús recibía alabanza de los ángeles y era glorificado con el Padre desde antes que el mundo fuese (Juan 17:5), mas no estimó el ser igual a Dios y vino para darnos vida, aún cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:5).

Tú viniste, Señor, con Tu gran bendición,
para dar libertad y salud;
mas con odio y desprecio Te hicieron morir
aunque vieron Tu amor y virtud

Jesús es un regalo para la humanidad, sin embargo en Isaías 53:3, cuando se profetizaba sobre el Mesías, dice que Él sería despreciado y desechado entre los hombres, y en Juan 1:11 dice que vino a lo Suyo y los Suyos no le recibieron. El Libertador del mundo llegó y fue tratado como un criminal, voluntariamente se entregó por nosotros.

Alabanzas sublimes los cielos darán
cuando vengas glorioso de allí,
y Tu voz entre nubes dirá: “Ven a mí,
que hay lugar junto a mí para ti”.

Un día Jesús regresará, ya no como un cordero para ser sacrificado, sino como el León triunfante, en todo Su esplendor, lleno de la gloria que tenía junto al Padre desde antes que el mundo fuese. Cristo viene por la Iglesia que compró con Su sangre y nos llamará aún más allá de la muerte para que moremos con Él eternamente y pasa siempre.

Y quiero terminar con el coro del himno:

Ven a mi corazón, oh Cristo,
pues en él hay lugar para Ti.
Ven a mi corazón, oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para Ti.

Un día, Jesús nació en nuestros corazones y nos hizo nuevas criaturas. Él ha hecho morada en nosotras a través del Espíritu Santo con el que fuimos selladas cuando creímos en Él (Efesios 1:3). Que nuestros corazones sean recipientes llenos de alabanzas a Cristo, sobrecogidos por Su amor, maravillados por Quien Él es, corazones rebosantes de gratitud y humildad, sabiendo que merecíamos la condenación eterna, pero fuimos salvadas por Su preciosa gracia. ¡Alabemos el Santo nombre del Señor y cantemos gloria a Su nombre! Él merece toda nuestra adoración.

Escrito por

Sierva de Cristo, por la gracia de Dios y esposa de Julián Musa. Amante de la Palabra de Dios y de adorarle a través del canto. Licenciada en Administración de Empresas de profesión y colaboradora en el ministerio de Compassion International en República Dominicana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.