Ciñe los Lomos de tu entendimiento (1ra de Pedro 1:13)

¿Qué sentirías si alguien te respondiera que ciñas los lomos de tu entendimiento cuando le cuentas de una aflicción o un gran sufrimiento que estas pasando? Usualmente esa no es la clase de respuesta que obtenemos. Esperamos que nos digan algo como “orare por ti, o “Jehová es tu fortaleza”, “ten paz”, etc. El versículo que vamos a estudiar hoy está dentro del primer capítulo de la primera carta de Pedro dirigida a hermanos que estaban pasando por un gran sufrimiento y aflicción. Estos hermanos estaban siendo perseguidos, les era difícil ser cristianos y defender su fe. Y en poco tiempo el emperador Nerón los iba a acusar de quemar la ciudad de Roma.

Ciertamente hoy no es diferente a esa época porque en este mundo caído viviremos circunstancias muy difíciles, hay enfermedades, relaciones rotas, guerras, etc. Muchas cosas nos duelen y nos hieren de maneras que quizás antes no lo hacían. Hace varias semanas estuve en una charla de verano para Mujeres y la esposa del pastor hablaba sobre la depresión, algo que me impacto de lo que ella decía es como los cristianos sufrimos, porque nuestros ojos fueron abiertos y ahora somos más sensibles al ver las consecuencias del pecado y la caída en el mundo en que vivimos. Es real y causa todo tipo de males en todo ser humano, obligatoriamente sufriremos sus efectos. Y no solo eso, sino que ese mismo sistema de maldad es hostil al mensaje del Evangelio, así que creo que nosotros los cristianos sufrimos el doble. De hecho, Jesús dijo que en el mundo tendremos aflicción (Juan 16:33) y más por causa del evangelio; a Jesús lo persiguieron, a nosotros nos harán lo mismo (Juan 15:18-20).

A la luz de esta realidad, me entristece escuchar mensajes donde se distorsiona la Palabra para tener oidores entretenidos ofreciéndoles un evangelio falso donde Jesús es una especie de genio de la lampara que esta para solucionar todos los males y producir solo felicidad. Mensajes tales como: todos tus problemas se resolverán, tendremos victoria en todo, no habrá necesidad financiera y siempre habrá posiciones de poder. Estos oyentes ponen sus esperanzas en este tipo de mensaje causándoles falsas expectativas y cuando viene la dificultad su reacción es de desánimo o hasta de negar la fe, cuando sabemos que los problemas van a estar lo queramos o no, y que, de hecho, son necesarios.

Al leer los versículos anteriores al que estamos tratando no entendía por que el Apóstol Pedro comenzó una carta para alentar hablando del Evangelio recordándoles lo que Dios hizo por nosotros y de todo lo que hemos recibido de El (1 Pedro 1:3-5). Recordándoles que el sufrimiento es real, pero pasara, de que tenemos una esperanza bendita por lo que podemos regocijarnos (1 Pedro 1:6-9) y de cuan privilegiados somos por participar de una salvación tan grande y gloriosa (1 Pedro 1:10-12).

Sin embargo, cuán difícil es para mí escribir sobre esto ya que muchas veces he pecado con la duda o incredulidad en momentos de prueba. Mi mente se va muy lejos cuando alguna circunstancia difícil se asoma, mis pensamientos divagan hasta llegar al temor por cosas que incluso no sé si van a suceder, vienen a mi mente preguntas tales como: ¿qué sucederá ahora? ¿Qué tal si esto o lo otro sucede? ¿Qué solución y salida rápida voy a buscar? etc.; y pasan días y días hasta que caigo en ansiedad, todo por dejarme llevar de mis pensamientos.

Entonces llego a la conclusión que el apóstol Pedro, sabiendo que los cristianos pasamos por dificultad, dolor, persecución y aflicción, quiere que en medio de ellas pensemos mejor en nuestra posición como cristianos. Está más que claro que el gozo no está determinado por nuestras circunstancias, sino que él se mantiene en la medida que reflexiono y medito en TODAS las bendiciones que hemos recibido del Señor: Dios nos salvó, Dios nos perdonó, Dios nos dio nueva vida y sobre todo tenemos una relación de amor y personal con El, por eso el Salmista decía: Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios (Salmo 103:1).  El salmista dirigía su mente a estar enfocada en Dios y en lo que El hace.

Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. 1 Pedro 1:13

Este “por tanto” del versículo 13 nos da la idea de que el apóstol continuara hablando de formas prácticas de aplicar las verdades que ya expuso en los versos anteriores. El da una serie de exhortaciones en este sentido en todo el capítulo 1, hoy nos enfocaremos en ceñir los lomos de nuestro entendimiento.

En los tiempos bíblicos se usaba una túnica un poco suelta y larga la cual se sujetaba, ajustaba o apretaba (ceñía) con un cinto en la cintura (lomo) para que no estorbara y se pudiera caminar, correr, saltar libremente. En el lenguaje bíblico estar ceñidos los lomos quiere decir: estar listos a la acción (Éxodo 12:11; Lucas 12:35) *.

Entonces de la misma manera que los judíos debían sujetar su túnica, así los creyentes debemos tener nuestra mente o pensamientos ceñidos o apretados para estar listos y accionar. Nuestra mente no debe divagar, ni estar entretenida, ni claudicar, ni estar enredada, ella debe estar preparada.

No es insensibilidad del apóstol Pedro el exhortarnos a que tengamos ceñido los lomos de nuestro entendimiento, en el dolor, en la angustia o aflicción; también en la abundancia, alegría, prosperidad; en la tentación y en la vanidad de este sistema que nos seduce con tantas cosas, al contrario, es algo tan inspirado por el Espíritu Santo porque todo lo mencionado nos puede desenfocar de la meta: “La espera en la gracia se nos traerá cuando Jesús sea manifestado”, esta bendita, gloriosa, santa y hermosa esperanza nos lleva a vivir esa vida cristiana que nos pide el Señor. Por eso, debemos estar alertas, listas y atentas para que en la dificultad haya gozo, en la tentación haya fuerza y valentía para vencer, y en la distracción con cosas sin valor y perecederas de este mundo haya un reenfoque.

El consejo oportuno es que debemos cuidar y disciplinar nuestra mente, esto nos permitirá mantenernos en perspectiva, la manera de hacerlo es escudriñando las Escrituras y meditando todo el tiempo en ella (Salmo 1:1-2; 19:14). La meditación es el camino para una comprensión más profunda de la Palabra y no estaremos en la superficialidad*. Debemos pensar en las verdades absolutas descritas en ella (la salvación, el perdón, la venida de Cristo, nuestra identidad, nuestro andar cristiano, las promesas, etc.), memorizarlas y luego orar para llevarlas a la práctica con la ayuda del Espíritu Santo. Imagina que tu mente este llena de la Palabra, ¿que otra cosa podría entrar? Dios nos ayude siempre a mantenernos dispuestas a hacer los ajustes que tenemos que hacer para crecer y por el bien de nuestra alma.

Dios te bendiga 😊

Uso y costumbres de la tierra bíblica*

John Piper*

Escrito por

Hija de Dios solo por Su gracia, esposa de Hanks Valdiviezo y madre de Valeria. Mi mayor anhelo es Seguir los pasos de Jesus para alcanzar vivir bajo el modelo que El ha diseñado para mi como mujer. Mi pasión hablar y predicar de Cristo, su amor, su obra, sus promesas a las mujeres, jovenes y los no creyentes.

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