El regalo que no debes abrir antes de tiempo

El bombardeo que recibimos por todos los medios es muy constante, el tema del sexo está por todos lados y lamentablemente, la manera en que se promociona es distorsionada y muy alejada de los parámetros establecidos por el Creador.

Dios nos diseñó con la capacidad de disfrutar de las cosas que creó, por algo nos regaló nuestros cinco sentidos, pero cuando se quiere disfrutar de la creación sin tomar en cuenta el consejo del Diseñador, le desobedecemos a Él y recibiremos las consecuencias de nuestro pecado.

El sexo es un hermoso regalo de Dios y fue creado para nuestro disfrute, pero en Su orden y es esto de lo que quisiéramos hablarles en el artículo de hoy.

El sexo es un regalo de Dios para el matrimonio

El lugar en el cual Dios determinó que el regalo del sexo debe ser “abierto” es dentro del matrimonio, el cual es un retrato de la relación de Cristo y Su Iglesia. El matrimonio es un vínculo santo y bendecido por Dios y está basado en un pacto que un hombre y una mujer hacen delante de Él (aunque no sea una ceremonia dentro de una iglesia) de amarse, respetarse y permanecer juntos durante toda la vida y es en este espacio exclusivo que tenemos la oportunidad de disfrutar y desarrollar una relación íntima, estrecha y placentera que no tendremos con nadie más sobre la tierra.

De seguro has escuchado frases como “debes probar antes de casarte, porque si no, no sabrás si te gustará”, como si debes andar de aquí para allá teniendo sexo con todos los hombres que te pretendan a ver con cuál te gusta más. Este es un pensamiento totalmente mundano, egoísta, depravado y sobre todo, es una total mentira. El verdadero disfrute del sexo se logra entre un hombre y una mujer que pueden desarrollar su relación dentro del vínculo del matrimonio a lo largo de los años.

“El sexo fuera del matrimonio es una mentira acerca de Cristo y de Su relación con la Iglesia.” (Desiring God, Ask Pastor John, “Why Save Sex for Marriage?”)

Dios nos llama a apartarnos de la inmoralidad sexual (1 Tesalonicenses 4:3)

La Biblia nos habla de que la fornicación es un pecado del cual debemos huir (1 Corintios 6:18-20), pero en ocasiones pareciéramos ponerlo en “bandeja de plata” para acceder a él fácilmente.

En primer lugar quisiera mencionar que la pureza es algo que ocurre de adentro hacia afuera. Si continuamente estás siendo bombardeada con películas y series románticas llenas de erotismo, si te expones a la pornografía, si andas teniendo conversaciones inapropiadas, lees revistas llenas de consejos mundanos y de sabiduría terrenal, no podrás tener una vida de pureza, apartada de la inmoralidad sexual, pues no estarás en la capacidad de resistir a la tentación. ¿De qué te estás alimentando? ¿Deseas como niña recién nacida la leche pura de la Palabra (1 Pedro 2:2)? ¿Cuánto tiempo pasas procurando la comunión con Dios?

2 Timoteo 2:22 (LBLA) “Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que invocan al Señor con un corazón puro.”

Gálatas 5:16-18 (LBLA) “Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.”

¡No te expongas! No es sabio andar haciéndote la fuerte y pretender ser “muy espiritual”. Si estás en una relación de noviazgo, no propicien estar totalmente a solas, rodéense de personas maduras a quienes rindan cuentas. No traten de llegar “tan lejos como sea posible”, por el contrario, es mejor pasar por santurrones y poner “muchos límites” que dar una metida de pata de la cual se arrepientan por el resto de sus vidas y que tenga serias consecuencias para ustedes. Reserven esos besos largos y apasionados para el matrimonio, y no estoy tratando de hacer esto una regla, pero si tienes novio sabes muy bien que ciertos besos podrían llevarles a buscar otra clase de estímulos y poco a poco se van saltando barreras hasta que ya hayan llegado demasiado lejos. Bien dice Proverbios 6:27  (LBLA) “¿Puede un hombre poner fuego en su seno sin que arda su ropa?”.

La fornicación se trata en primer lugar de ofender a un Dios Santo quien nos ha amado inmensurablemente. En obedecerle hay bendición, pero apartarnos de Sus mandamientos sólo puede traer consecuencias funestas para nuestras vidas.

Los límites de Dios son para nuestro bien

Nuestro Padre Celestial quiere librarnos de las amargas consecuencias del pecado. Él tiene un panorama mucho más amplio de lo que nosotras podemos ver y sabe los peligros de salirnos de los límites que estableció. A nosotras nos conviene la obediencia y debemos confiar en que lo que Dios estableció es lo mejor para nuestras almas, en que Él es infinitamente sabio y en que Su voluntad es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

1 Juan 5:3 (RVR1960) “Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos.”

No quisiera terminar este artículo sin antes hablar a aquellas chicas que ya fueron lejos y lidian con la culpa de haber cometido este pecado. Quiero decirte que hay gracia para ti. La fornicación no es “el pecado imperdonable” (aunque trae consigo muchas consecuencias negativas que seguramente has experimentando). Acude a Cristo y recibirás el perdón de tus pecados, en Él puedes ser restaurada, no creas las acusaciones del maligno, el Hijo de Dios vino para que seas verdaderamente libre. Dios es abundante en misericordia y gracia, Él puede limpiarte y hacerte nueva, no tienes por qué vivir arrastrando las cargas del pecado, pues Cristo cargó todas tus culpas en la cruz. ¡Ven a Él! También, habla sobre esto con tus pastores y líderes espirituales para que puedan darte el acompañamiento que necesitas para ser completamente restaurada. “Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados.(Santiago 5:16).

Escrito por

Sierva de Cristo, por la gracia de Dios y esposa de Julián Musa. Amante de la Palabra de Dios y de adorarle a través del canto. Licenciada en Administración de Empresas de profesión y colaboradora en el ministerio de Compassion International en República Dominicana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s