Cristo como centro de tu noviazgo

El tema del noviazgo es de mucho interés entre adolescentes y jóvenes. Esta es una etapa de la vida muy importante en la que se toman decisiones cruciales que afectarán nuestro futuro y por eso este es un tema elemental del cual no podemos dejar de hablar.

Es bueno destacar que la palabra noviazgo no aparece en la Biblia, este es un término que utilizamos en nuestras culturas para referirnos a la etapa previa al matrimonio. En los tiempos antiguos y en la cultura hebrea lo que se practicaba era el desposorio, el cual se trataba de un pacto formal que se daba cuando el hombre ya estaba preparado para casarse y se hacía de la siguiente manera: el hombre pedía la mano de la mujer ante familiares y amigos dándole un anillo de oro, un artículo de valor o un papel en donde prometía casarse con ella. Este acto era tan firme como el matrimonio y solo podía terminarse por medio del divorcio formal. En ese tiempo, que duraba alrededor de un año, no había besos, caricias, ni abrazos, todo eso reservado para el matrimonio (sí, sé que esta parte dolió un poco).  

Aunque la Biblia no habla propiamente sobre este tema, podemos encontrar muchos principios que nos dan luz acerca de cómo tener un noviazgo que glorifique a Dios y que termine en un bendecido matrimonio.

– No podrás tener un noviazgo centrado en Cristo a menos que ambos tengan una relación personal con Él.

¿Cuál es la relación más importante en tu vida? Si no es tu relación con Cristo, no será posible que tengas un noviazgo centrado en Él.

Vivir para el Señor y desear por sobre todas las cosas agradarle a Él será el motor que te hará anhelar hacer las cosas a Su manera y en Su orden, pedirás su dirección antes de iniciar un noviazgo, tendrás una relación conforme a su diseño, varón y hembra (en estos tiempo es indispensable hacer este énfasis),  procurarás estar con alguien que también le sirva a Él (dirás no al yugo desigual, 2 Corintios 6:14) y te apartarás de la inmoralidad sexual.

Debes cultivar tu relación con Dios, crecer en el conocimiento de Su Palabra y en la comunión con Él para poder amar a un joven y ser de bendición para su vida y no una piedra de tropiezo tanto para él como para ti misma.

– Deben estar en una etapa de la vida en que estén preparados para una relación

La Biblia no dice una edad exacta en la que se supone que estamos listos para una relación de noviazgo, pero definitivamente hay etapas de la vida en las que iniciar este tipo de relación pudiera ser peligroso y dañino. Entonces, de manera práctica quisiera sugerirles algunos parámetros que les ayuden a determinar si no están preparados:

  • Si son muy jóvenes y para llegar al matrimonio tendrían que tener un noviazgo muy largo, por más de dos o tres años, además de no tener una madurez espiritual y emocional adecuada.
  • Si ninguno trabaja y dependen de mamá y papá (o de alguien más) para costear sus citas y regalos.
  • Si apenas están iniciando sus estudios universitarios y no tienen ningún plan de casarse en ese período de tiempo.
  • Si no cuentan con la aprobación de sus padres o sus líderes espirituales.

– Deben dedicar tiempo a actividades de edificación mutua

Debes desechar el pensamiento “hollywoodense” y mundano de que el noviazgo es básicamente para darse besos apasionados y acariciarse. Este es un tiempo que Dios les regala en el cual pueden ser de mucha bendición el uno para el otro. Dediquen tiempo para estudiar temas de la Palabra, leer libros que les ayuden a prepararse para el matrimonio, orar el uno por el otro y por su relación, tener conversaciones cruciales y  conocerse mejor (todo esto en ambientes seguros en los cuales no se encuentren solos o que sean públicos). Si invierten bien este tiempo sentarán bases sólidas para el futuro de su relación.

– La pureza debe ser primordial en el noviazgo

Tener relaciones sexuales antes de estar casados es pecado, Dios lo aborrece, y en la relación de noviazgo serás continuamente tentada a cruzar líneas que te expondrian a pecar, pero cuentas con la ayuda del Señor para tener una relación pura delante de Él, ora por esto antes y durante la relación de noviazgo, además huye de situaciones en las que pudieras tener una ventana abierta para acceder a este pecado.

1 Corintios 6:18 (LBLA)

“Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.”

1 Tesalonicenses 4:3  (LBLA)

Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual.”

En un próximo artículo estaremos hablando sobre este tema de manera más detallada.

– El noviazgo cristiano tiene como fin el matrimonio

Todos los principios de los cuales he hablado anteriormente apuntan a este último de alguna manera.

Es cierto que muchas personas han iniciado un noviazgo con la mejor de las intenciones, pero al final y a tiempo se han dado cuenta de que no están ante la persona indicada para establecer un matrimonio y esta relación termina antes de que puedan dar este paso. Soy de las que creo que es mucho mejor terminar un noviazgo que casarse y  luego terminar en divorcio, pues esta es una etapa en la que tienes la oportunidad de conocer a la persona con la que te estás relacionando y darte cuenta de si son afines o no y si tienen un llamado y planes que se entrelazan de alguna manera.

Ahora bien, si previo a dar el paso de ser novios tomaran más tiempo en tener una amistad, orar y conocerse, evitarían las tristes decepciones que provoca una relación rota.

Debes entender que el noviazgo cristiano es la antesala del matrimonio y debes tomarlo con mucha seriedad, pues el matrimonio es un pacto delante de Dios el cual trae consigo un vínculo único y especial que es además un reflejo de la relación de Cristo y Su iglesia (Efesios 5:21-33), por tanto, en esta etapa debes tomar decisiones sabias y guiadas por Él, no se trata de ir de aquí para allá pasando de una relación a otra. Ora al Señor, pide Su dirección y está presta a escuchar Su voz, Él habrá de indicarte cuál es Su voluntad y si le obedeces podrás ser librada de muchas desilusiones y de un matrimonio que pudiera terminar destruyéndose.

Escrito por

Sierva de Cristo, por la gracia de Dios y esposa de Julián Musa. Amante de la Palabra de Dios y de adorarle a través del canto. Licenciada en Administración de Empresas de profesión y colaboradora en el ministerio de Compassion International en República Dominicana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.