La regla de oro

Mi primera reacción tras ver que solo un solo verso era la base para tratar la Regla de Oro en un artículo completo, solo pensé: ¿En serio?, esto debe ser una equivocación, ¿Puede tener tanto contenido para estudiar y aprender? La respuesta es un SI rotundo.

¡Comencemos!

Mateo 7:12

¨Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas.¨ LBLA

¨Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti. Esa es la esencia de todo lo que se enseña en la ley y en los profetas.¨ NTV

NOTA: (Casi siempre utilizo estas dos versiones de la Biblia por la traducción más fidedigna de la LBLA directamente del original al español y la traducción de la NTV por su adecuación al lenguaje actual)

Este verso, supone ¨la pieza clave¨ de todo el Sermón del Monte,  por si no sabían (no se preocupen que yo tampoco), es el único pasaje que no tiene paralelo en ninguna corriente secular, filosófica o religiosa, no cristiana y que condensa toda la enseñanza de la Ley y los Profetas en este verso.

Lo más cercano a esto que los judíos conocían era Levítico 19:18 ¨No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo; yo soy el Señor.¨ Por su parte, Jesús se encarga de dar una aplicación más práctica y amplia que nunca de este principio del Antiguo Testamento.

Ahora bien, para que tengan una idea de la sabiduría de nuestro Señor Jesús, todos los paralelos que existen relacionados a la regla de oro están en una forma negativa y pasiva hacia los demás, por ejemplo:

«Esto es la suma del deber: no hagas a otros lo que causaría dolor si te hiciera a ti» Hinduismo, Mahabharata 5:1517

«Lo que no quieres que te hagan, no se lo hagas a otros» Confusionismo

«No hagáis a otros lo que os irrita cuando lo experimentáis a manos de otras personas» Sócrates

«No dañes a otros de maneras que encontrarías hiriente» Budismo, Udana-Varga 5:18

«Lo que no te gusta, no se lo hagas a nadie» Catolicismo, Tobías 4:16 (libro apócrifo)

Hay muchos más principios éticos y morales como estos que en el mundo antiguo e incluso hoy en día, siempre se ha recalcado, pero Jesús en cambio, demanda más de nosotros que ningún otro maestro. Nadie nunca ha dicho ¨Todo lo que queráis que los demás hagan por nosotros, hacedlo vosotros a ellos¨, conocer y perseguir esto nos pone en acción y nos motiva a ser intencionales en hacer el bien.

Podemos notar claramente la diferencia entre la forma negativa de la regla de oro y la positiva. La primera se limita a no hacer ciertas cosas y  simplemente abstenerse, el no hacer daño a las personas no es ¨un principio espiritual o religioso¨ particularmente, ya que una persona sin fe puede cumplirla sin problema alguno, solo tiene que ¨inaccionar¨ para no quebrantarla, todo lo contrario a lo que sugiere Dios mismo acerca de la bondad y el amor.

Solo una persona que conoce, entiende y acepta el amor de Dios, que es una nueva criatura, con una visión de la vida como pasajera físicamente y que tiene propósito para la gloria de Dios aquí en la tierra y hasta la eternidad, solo una persona así puede cumplir la regla de oro en forma positiva como sugiere la Palabra. ¡Separados de El no podemos hacer nada!

Dios nos muestra lo egoístas y centrados que somos en nosotros, y la necesidad de que pensemos en el prójimo y perdonemos como quisiéramos ser perdonados, ayudemos como quisiéramos que se nos ayudara, que seamos hospitalarios, diligentes, respetuosos, amables, amorosos,  (y agregue todos las acciones que usted piense), así como quisiéramos que fuera para nosotros mismos. ¡WOW!

Me encanta esta cita que hace un reconocido teólogo escoces acerca del tema:

Si uno tiene un coche, la ley le obliga a conducirlo de tal manera que no sea un peligro para los demás; pero no le puede obligar a llevar a un peatón cansado. Es bien simple abstenerse de hacer daño a otros; no es tan difícil respetar sus principios y sus sentimientos, y es mucho más difícil tener por norma voluntaria y constante el dejar lo nuestro para ser tan amables con los demás como querríamos que ellos lo fueran con nosotros. Y sin embargo es precisamente esa nueva actitud la que hace que la vida sea hermosa.

Tengamos claro que la Regla de Oro bíblica no es un principio compartido por todas las religiones, no, la diferencia es sutil pero muy relevante, da por sentado de que la marca y motor del cristiano es el amor por Dios y por el prójimo.

Nuestra relación horizontal evidencia nuestra relaciona vertical. ¿Cómo estas en esta área? ¿Cuándo fue la última vez que hiciste absolutamente todo lo posible por tu prójimo, como te gustaría que lo hicieran contigo? Recuerda que la Palabra nos manda a amar incluso a nuestros enemigos.

No dejes de leer estos pasajes Mateo 5:43-44, Juan 13:25, 1 Juan 4:20 y hablar con el Señor acerca de ellos. Aunque por naturaleza escuches la ¨voz¨ de la carne diciendo que no vale la pena hacer el bien a los otros, seamos intencionales en dar oído a las Palabras de Dios reveladas especialmente para su Pueblo.

Escrito por

Salva por gracia. Amante de la Palabra de Dios y su diseño para nuestras vidas. Publicista y pianista de profesión, dedicada al diseño gráfico y la enseñanza musical.

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