Verdades detrás de la Navidad

La navidad, para muchos una época alegre, nostálgica o triste, pero nunca una época para dejar que pase desapercibida.

Aunque mucho es sabido que hoy en día el consumismo y el “derecho” de pensar medalaganariamente, ha poblado la sociedad con respecto a la celebración de navidad, como por ejemplo que es “época de compartir con seres queridos y dar o recibir regalos”, sacando al motivo principal de toda la celebración; Jesús.

Soy fiel creyente de que absolutamente todo lo creado representa una verdad espiritual y eterna, así como el carácter de Dios en muchas formas. Para explicarme podría decir la comparación que la Biblia hace de sí misma como: Lámpara a nuestros pies (Sal 119:105), fuego (Jeremías 23:29), miel (sal 19:10), pan espiritual (Mat 4:4), una semilla (Lucas 8:4-11), leche (1 Pedro 2:2), entre muchos otros.

Romanos 1:20-25 ya hace mucho nos hablaba de estas cosas, (ver especialmente versos en negrita):

Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad (de Dios), se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa. 21 Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se volvieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24 Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos;25 porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén.

Incluso las famosas historias románticas (en especial en esta época de navidad) que a todas nos encantan y nos ponen literalmente a soñar, simplemente son una imitación barata de la relación de amor entre Jesucristo y su novia (Ef 5:21-33), el romance terrenal no se compara con el amor eterno del Señor, el matrimonio y la familia en realidad nos da una figura física de la relación espiritual con Jesús, no es tan simple como parece.

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Como dice Nancy DeMoss en su libro Mujer Verdadera 101 “El hijo de Dios sin pecado vino al mundo a rescatar a su novia (la iglesia) de la separación de Dios, muerte física y espiritual. Cristo amo tanto a su novia que murió en la cruz para recibir el castigo del pecado, en lugar de ella, la rescató del mal e hizo un pacto de compromiso con ella. Espiritualmente, ella se compromete en matrimonio con El. En respuesta a su iniciativa, ella no puede más que amarlo y corresponder a su invitación. Es una historia de amor como ninguna otra” ¡Wow!

Algo que me encanta de esta época navideña, es que en las redes sociales se llenan de fotos y videos familiares en todos los formatos, y no solo en noche buena y día de navidad sino en todo el mes de diciembre y cuidado si desde antes. Creo que sin lugar a dudas la celebración que más reúne familias, ¿No creen?, incluso personas no creyentes tienen como tradición reflexionar, vacacionar en familia con aquellos que están lejos o cerca, así como también con amigos. Incluso suceden reconciliaciones y apartamos ese tiempo para recordar vivencias pasadas o si se está en otro país, otra familia nos acoge. Definitivamente anhelamos que estas “festividades” sean más extensas.

Precisamente a esto envió Dios Padre a Su hijo Jesús, a reconciliar la relación rota con el Creador, reunirnos de nuevo con El, a adoptarnos como parte de Su familia, a regenerar nuestro corazón rebelde a uno obediente y ser coherederos con Cristo de una vida –por siempre– en armonía con Dios

Es como pasar ese tiempo inolvidable de gozo en familia, por la eternidad, previamente buscando estar impecables para el evento. El hecho de que querer estar “preparados, adecuados y elegantes” para una cena, debería de recordarnos como cada día se espera que nos vistamos como si ya estuviéramos a punto de recibir la cena del Cordero.

Te invito a un reto que yo misma quiero asumir, y es el poder reflejar no solo en una foto navideña el parecido al Padre (celestial) que tenemos, sino también representar a “la familia” que nos ha hecho suya, y tratar a “los hermanos”, con un amor como hacia uno mismo.

Detrás de todo lo que nos venda la sociedad en esta temporada:

-Santa Claus dando regalos a los niños: Oculta el regalo maravilloso que tiene el Padre para sus hijos.

-Reflexión íntima y personal: Esconde la necesidad del hombre de relacionarse con Su Creador y  vivir el propósito por el cual fue creado.

-Motivos de acciones de gracias “al universo”: Oculta alabanzas a Dios por sus bondades, tenemos muchas cosas que no merecemos y de las que no tenemos control, ¿Cómo quedarnos callados?

¿Cuáles otras verdades ocultas o imitaciones podrías nombrar en esta época o alguna otra?

Escrito por

Salva por gracia. Amante de la Palabra de Dios y su diseño para nuestras vidas. Publicista y pianista de profesión, dedicada al diseño gráfico y la enseñanza musical.

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