Vivir en pureza en medio de una sociedad seductora y ególatra

Y todo el que tiene esta esperanza puesta en El, se purifica, así como El es puro. 1 Juan 3:3

Todas las mujeres quieren ser consideradas atractivas físicamente. Eso es parte de nuestra naturaleza, de hecho anhelamos estar bellas, Dios nos hizo así. También fuimos creadas para ser amadas. Pero hay algo que ha sucedido y es que en los últimos años, décadas o siglos se ha incrementado una búsqueda insaciable de la belleza para conseguir ser “atractivas” físicamente. ¿Con que fin? La seducción y la egolatría. Vamos primero a la causa de todo esto.

La Palabra nos guía a pensar, examinar y ver los tiempos para vivir en sabiduría. La causa por la que la mujer de hoy en día tiene una búsqueda interminable de la belleza que la lleva a la seducción y la egolatría es el pecado. Cuando no tenemos a Dios, cualquier cosa que no es El, siempre se convertirá en un fin, una meta o en un ídolo.

Por una parte vivimos en un mundo caído donde la adoración a la belleza y el culto al cuerpo están por todas partes influenciando desde las más pequeñas hasta las más adultas. Se valora a la mujer dependiendo de su atractivo físico. La industria del entretenimiento y de la moda influye de tal manera que desde niñas nos empujan a comportarnos como adultas y eso va moldeando nuestra mente o forma de pensar y nuestra conducta.

Venden un modelo de perfección corporal que muchas han comprado. Vamos creciendo con esa idea y cada día somos más bombardeadas por esta filosofía a través de los medios de comunicación. Nada más tenemos que ver las revistas de modas, los shows de top models, las vallas en las avenidas, los concursos de bellezas, las pasarelas en las ciudades de las modas; han creado estereotipos de belleza diciéndonos ahora que la mujer bella y perfecta es la delgada, con medidas exactas, un tipo de pelo, un tipo de color de piel, etc. Pero eso está muy lejos de la realidad porque por diseño la belleza no se circunscribe a un solo tipo. Dios ha sido variado en su creación y todo lo que El ha hecho ha sido bueno.

Por otro lado, vivimos en la época de la liberación femenina, en este caso la liberación sexual. Estas industrias que he mencionado también se han dedicado a fabricar y a vender productos totalmente sexualizados, incluso, nuestra cultura trata a las mujeres como objetos sexuales sin cerebro y solo para satisfacer los deseos de los hombres sin importar la autoestima de ella. Solo hay que escuchar ciertas canciones, como se denigra a la mujer y se le relega solo al plano sexual.

Se está promoviendo todo tipo de actividades sexuales fuera del matrimonio vendiéndolas como normal. Nos lavan el cerebro con series como Grey’s Anatomy, Sex and the City y películas como 50 Sombras de Grey. Esto poco a poco ha ido moldeando la manera de comportarse de las mujeres hasta volverlas seductoras, agresivas y groseras. Por otro lado creemos que el romance va a satisfacer nuestro corazón. Las novelas, libros o historias de amor de las que nos presenta Hollywood u otros escritores contienen un romanticismo distorsionado y aunque nos hagan “suspirar”, no son reales. Este tipo de distorsión, sentimiento o anhelo lo único que provoca es que tratemos de buscar el amor en los hombres de una manera inmodesta y fuera de la voluntad de Dios.

¿Que consecuencias ha traído todo esto?

1. Nos han transformado la manera de pensar. La mujer es creada entonces para seducir y para amarse a sí misma. Vive para buscar una belleza vana, tan solo la externa olvidando la interna.

2. Inconformidad y auto desprecio a nuestro cuerpo como Dios lo hizo. Por eso hay tanta bulimia y anorexia, estos a niveles impensables. No me acepto como soy. Si soy gordita quiero ser delgada, si tengo el pelo rizo, lo quiero lacio, llevándonos así a cambiar nuestro cuerpo y someternos a procedimientos riesgosos.

3. A vestirnos de manera seductora para buscar aprobación de los demás. De hecho, no hay filtro de lo que es correcto o incorrecto. De lo que es modesto o no. Pensemos por un momento en las redes sociales (Facebook, Instagram, etc.).

4. Hemos comprado la mentira de que la única manera de conseguir amor es al eliminar todo lo que se llame modestia y comportándose de manera liberal. Por eso para muchas hoy en día hablar de pureza es una ofensa.

Aquí cabe preguntar: ¿Podemos resistir la cultura popular y vivir de manera pura a pesar de tantos bombardeos y de la manera que han venido moldeando nuestra manera de pensar para que actuemos diferente a la Palabra de Dios? Claro que sí, lo podemos hacer, si nos lo proponemos en el Señor.

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Podemos contrarrestar esta cultura haciendo todo lo contrario. Si como cristianas comenzamos a actuar de manera diferente, a destacarnos por nuestra pureza, estaremos enviando un mensaje diferente a las que viven de manera contraria al Evangelio. Si esto se vuelve en nosotras un principio de vida, de que debemos vivir para Cristo y conforme a lo que dice en Su palabra, será fácil que esto se vuelva un estilo de vida y esparciremos por todo lugar Su fragancia, brillaremos como luminares en un mundo que está totalmente oscuro.

Aquí algunos consejos:

  • Si hay un deseo genuino de agradar a tu creador, cultiva la prudencia, la modestia, el respeto. Aquí en el Atelier hay excelentes artículos sobre esto. Te invito a leerlos (Tito 2:5).
  • Se constante y vigilante. Todos los días estamos siendo atacadas de manera agresiva y necesitamos la espada del Espíritu y el escudo de la fe para protegernos y guardar nuestras mentes y corazones. Cuidado con lo que entras por tus sentidos (Efesios 6:11).
  • Comprométete a mantenerte pura si eres soltera o casada, no importa (Colosenses 3:5).
  • No seas ligera al decir que eres libre de hacer lo que quiera. No seas ligera al pensar que tu cuerpo te pertenece porque no es real. Cristo pagó un precio muy alto por el y es Su templo. No comprometas el estándar del Señor que es muy alto al igualarte al mundo en su forma de vestir y de actuar como mujer. Eres diferente (1 Corintios 6:15-20).
  • Cuando la Biblia no te da luz en un tema también debes meditar en el principio de que si lo que haces bendice a otros o es piedra de tropiezo, lo cual está bien claro en la Palabra. Además, Cristo y Su evangelio es mucho más importante que cualquier cosa que me pueda poner como ropa o que cualquier actitud o conducta que yo quiera asumir. El es más glorioso, hermoso y excelso (Romanos 14:13-20).
  • Controla tu cuerpo, tus impulsos. Cuida a tu hermano varón que fue creado de forma muy diferente a ti y piensa y ve las cosas de otra manera. Podemos ser causa de la caída sexual y moral de ellos (1 Tesalonicenses 4:6-8).
  • Si eres madre no enfatices demasiado en tus hijas los atractivos físicos para no crear en ellas falsas expectativas.
  1. Enséñale sobre su identidad.
  2. Enséñale a amarse como Dios la creo. A amar la belleza diversa. A no creer en estereotipos de bellezas.
  3. Muéstrale los valores morales y espirituales más que cosas terrenales y pasajeras.

Conservémonos en santidad y honor. No hay otra manera más digna y honorable de vivir para nosotras las mujeres.

Escrito por

Hija de Dios solo por Su gracia, esposa de Hanks Valdiviezo y madre de Valeria. Mi mayor anhelo es Seguir los pasos de Jesus para alcanzar vivir bajo el modelo que El ha diseñado para mi como mujer. Mi pasión hablar y predicar de Cristo, su amor, su obra, sus promesas a las mujeres, jovenes y los no creyentes.

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